CiPodcast 99 Colombia Informa (Edicion C)
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“TRES PRESIDENTES HIPOCRITAMENTE ABRAZADOS”
En Santo Domingo terminaron los tres presidentes hipócritamente abrazados y reconciliados, pues los comediantes del poder corrían el riesgo de perder sus caretas y quedar desnudos ante la mirada sorprendida del público. Era aconsejable cubrirse rápidamente con el ropaje y las formas de la cortesía diplomática y no continuar revelando las intimidades fácticas y criminales detrás de sus impecables trajes civiles y cuestionadas credenciales presidenciales: la tolerada presencia guerrillera en Ecuador; la despiadada fuerza militar invasora colombiana; la legal y benévolamente tratada violencia paramilitar por parte de Uribe (Ley 975) y la inocultable e impredecible afinidad ideológica de Chávez con Marulanda, sumada a la codicia del narcotráfico en Venezuela (Wilber Varela), todas ellas funcionales y estimuladas por la mentira imperial de la guerra contra las drogas y el terrorismo, que le permite a Estados Unidos conservar su presencia en la base militar de Manta y cogobernar en Colombia a través del Plan Colombia y el Plan Patriota.![]()
En lugar de continuar con ese tinglado de mentiras estatales y de guerras terroristas, donde ya no hay combates sino bombardeos a mansalva en medio de las tinieblas del sueño y no hay honor del guerrero sino traición del mercenario, deberíamos exigir un cambio rápido de escenario, actores y libretos, para así impedir una degradación más profunda del conflicto y un costo mayor de vidas inocentes, que siempre terminamos pagando los civiles por ingenuos, carentes de valor, iniciativa política, control y resistencia democrática.
Pasar del escenario mortecino de esta guerra degrada al vital de la política concertada, mediante la realización del acuerdo humanitario y el fin incondicional del secuestro. Pasar de belicosos comisionados de paz a sensibles e inteligentes gestores de paz. De cínicos y prepotentes guerrilleros a sinceros y realistas interlocutores de paz. Reconocer, de una vez por todas, que el libreto de la seguridad democrática se ha convertido peligrosamente en fuente de inestabilidad e inseguridad en las fronteras, sin garantizar una paz estable en el interior.
Pero, sobre todo, reconocer que la guerra contra el terrorismo arrastra inevitablemente a los contendientes legales e ilegales en el vértigo de la degradación mutua mediante la utilización de un horror sin límites para vencer al contrario, al punto que sus identidades y comportamientos criminales terminan siendo iguales, más allá de las supuestas razones de Estado o de fines revolucionarios que invoquen para justificar sus acciones. (Hernando LLano Angel)
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